La idishe mame argentina de Allen

Lorena García

14 de enero de 1998

Woody Allen encontró una idishe mame argentina para trabajar en la película que acaba de estrenar en los Estados Unidos, "Deconstructing Harry", que en castellano significa algo así como "deconstruyendo o desmenuzando a Harry", una comedia negra sobre un escritor atormentado con su obra y sus ideas, al que no le alcanza darle placer al público sólo mediante su trabajo.

La actriz, que en un papel secundario comparte cartel con grandes actores de Hollywood, nació en la provincia de La Pampa, y hace 54 años que vive en Nueva York. Se llama Shifra Lerer, tiene unos 70 años, y curiosamente, es la tía del fallecido periodista José De Zer.

Por medio de la conversación telefónica que mantuvo con La Nación desde esa ciudad, su simpatía, la rapidez para hablar y mezclar el inglés con el español y el idish, y su entusiasmo al referirse a "Woody", daba la sensación de estar hablando con el personaje que interpretó la fallecida Mae Questel en "Historias de Nueva York", esa idishe mame que perseguía a su hijo hasta desde las nubes.

Más allá de la Gran Manzana, Shifra aún conserva frescos sus recuerdos de provincia, y destaca la figura de su padre, uno de los primeros colonos judíos que llegó a la Argentina a trabajar la tierra junto con el movimiento del Barón Hirsch.

"Como siempre quise ser actriz, a los 9 años fui al Colegio Labarden, en donde tuve a Alfonsina Storni como maestra de declamación. Después, ya en Buenos Aires, en el Conservatorio de Arte Dramático, fui compañera de Paulina Singerman, e hice giras por el interior en compañías de teatro junto a Santiago Gómez Cou", dijo al repasar parte de su currículum. Más tarde, Shifra Lerer se incorporó a una compañía de teatro Idish. "Y desde ese momento no paré de interpretar obras judías o personajes que tenían que ver con la colectividad."

Y llegó Woody

Esta no es la primera vez que trabaja en cine. "Antes de trabajar con Woody, trabajé en "Avalon", de Barry Levinson, y en "Un extranjero entre nosotros", de Sidney Lumet, junto a Melanie Griffith.", agregó mientras buscaba en un placard los recuerdos escritos del día de rodaje.

Justo cuando Woody Allen estaba en plena pre-producción de la película "Deconstructing Harry", en 1996, Shifra conoció a su jefa de casting, Juliette Taylor, a quien -ni lerda ni perezosa- le llevó su curriculum y fotos. Pronto la llamaron para una prueba, se presentó, él no estuvo presente, y le dijeron lo de siempre: "La llamaremos". Hasta que Shifra Lerer recibió un nuevo llamado y una nueva fecha para ver directamente al señor Allen. Nervios y expectativas mediante, la actriz fue caminando a las oficinas del director en la Calle 57 y la 5ta Avenida, en Manhattan. "El estaba sentadito en un costado. Yo tenía que leer nuevamente el personaje de Elsa. Lo hice una vez y la segunda, él pidió que me dieran el personaje de Dolly, que fue el que finalmente hice en la película. Yo le dije que no tenía mucho tiempo para preparar el nuevo. "No importa -contestó él-. Sólo quiero saber cómo entonás". Cuando terminé dijo: "Very good", y me dieron el papel de Dolly."

Harry, el atormentado

Harry Block, el protagonista de "Deconstructing Harry" es interpretado por el mismo Allen. Es un novelista reputado que no encuentra inspiración para escribir nuevas historias. Ha tenido tres esposas, seis psicólogas -con una de las cuales contrajo matrimonio-, y amigos, muchos de los cuales le dan material -casi sin quererlo- para sus nuevas historias.

Dicen que Harry Block es un protagónico típico de Allen, aunque más oscuro, más triste, más solitario y menos maduro. Claro que no falta la comicidad en esta historia que, junto a él protagonizan en primeros y segundos papeles Billy Crystal, Caroline Aaron, Kristie Ailey, Richard Benjamin, Elizabeth Shue, Robin William, Judy Davis, Mariel Hemingway, Amy Irving y Demi Moore.

La argentina Shifra Lerer está entre los actores de reparto y su papel, Dolly, es uno de los personajes de ficción que él imagina, una de sus fantasías. "Woody me dio la posibilidad de mostrarme al cambiarme de papel. Con Dolly la gente se ríe muchísimo. Ella es una mujer judía que está casada con Max y que descubre en él un pasado trágico", contó.

Shifra no pudo leer el guión completo de la película. "Sólo mi parte. Por eso yo no sabía de qué trataba exactamente, ni qué hacía Woody, ni qué haría Demi Moore, ni Billy Crystal, a quien me crucé en el set. Los que trabajan con Woody saben que no puede divulgar nada."

Pero eso, Shifra Lerer lo supo después de haber ametrallado a los productores con una seguidilla de preguntas inocentes: "¿Se puede ver algo de lo que filmamos? ¿Cómo sigue la historia? ¿Puedo hablar con Woody? ¿Dónde está Robin Williams?". La respuesta no fue el silencio. Pero fue breve: "Nada. A Woody no le gusta".

Shifra repite el nombre de Woody sin parar. Las horas de rodaje que compartió con el director neoyorkino están en el tope de su anecdotario.

-¿Cómo trabaja Allen en la dirección de actores?

-No grita ni muestra impaciencia. Si algo no le gusta o si te quiere decir algo, todo calladito, se acerca casi al oído y te lo dice.

-¿Y cómo fue con usted?

-Como yo he trabajado más en teatro que en cine hago gestos muy amplios y estoy acostumbrada a proyectar la voz de otra manera, y acá me encontraba con un micrófono arriba de la cabeza. Entonces, muchas veces me dijo: "Tone down!", (¡Bajá un poquito!). Pero nunca me sentí incómoda. Yo sentía que él me iba dirigiendo como un capitán. Hace distintas tomas siempre: sentada, parada, de un lado, del otro, con la luz de aquí, de allá. Por ejemplo, hicimos diez tomas de la entrada de Dolly al departamento, que no salen en la película.

-Dicen que no es muy afectivo, pero sí muy cuidadoso de sus actores...

-Sí. Tampoco es de elogiar. Pero cuando yo terminé de rodar me palmeó el hombro y me dijo: "You are a very good little argentine jewish actrees!" (Sos una muy buena actriz judía argentina). Y eso no se lo dice a nadie, me dijeron.

Imposible terminar la charla con Shifra sin mencionar a su sobrino, el periodista José De Zer: "De chico era un sinvergüenza, una ardilla. Siempre vivió inventando cosas y como yo ya estaba viviendo en Nueva York no le creía nada. "Tía, tengo que entrevistar al gobernador de tal provincia", o "¿Sabés que hablé con el presidente?", u "Hoy viajé a tal lugar...". Entonces yo le decía: ¿Ya empezaste con tus blef? Y él se reía. Cuando enfermó tomé un vuelo urgente y fui a verlo. Pero él ya no podía hablar. Cuando murió vi montones de coronas que llegaban con esas cintas coloradas que decían: "Gobernador tal", "Presidente tal", "Asociación tal...", "Comisario tal". Me emocioné. Y yo que nunca le había creído."

Lorena García Secretos del guión

Lo que sigue es apenas una parte del guión de "Deconstructing Harry", que Shifra contó por teléfono a La Nación. "Todo un día de rodaje me llevó filmar mis escenas", interrumpió antes de rememorar algunas de las escenas que tanto hacen reír al público.

ESCENA I -EXTERIOR- CALLE- DIA

"A lo lejos se la ve a Dolly hablando con un hombre".

ESCENA II -INTERIOR- COCINA -COMEDOR-DIA

"Dolly se encuentra con su amiga Elsa y le cuenta lo que le contó aquel hombre: su esposo Max había tenido un amor en Miami. Como la mujer le daba tanta Ômala sangre' un buen día enfurece, la mata y se la come. ÔNo puede ser', contesta la amiga a Dolly cuando termina de contarlo."

ESCENA III -INTERIOR- DORMITORIO-NOCHE

"Dolly quiere enfrentar a su marido. El esta acostado en la cama y ella sentada a su lado, dudando si decirle lo que sabe o no."

ESCENAIV -INTERIOR- COMEDOR-DIA

"Están a punto de almorzar. Max elogia el pescado de Dolly.

-¿No querés carne, mejor?

-¡Desde cuándo yo como carne! ¡No! ¡Mucho colesterol!

Ella le cuenta lo que sabe. El acepta haber comido a esa mujer. "Otros entierran. Yo me la comí para que no se encuentre ningún indicio", dijo Max.

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