Woody, con autocrítica

Confesiones: en España, dijo no ser "tan bueno como creía" y que todavía no hizo la obra maestra de su vida.

17 de diciembre de 1998

MADRID (ANSA).- El cineasta norteamericano Woody Allen declaró aquí que no es "tan bueno como creía", puesto que no ha hecho aún la obra maestra que soñaba, y agregó que no actuó en su último film porque se siente "demasiado viejo".

El director admitió que "el talento tiene un límite", y que, aunque hiciera un film cada 10 años en lugar de uno anual, "no lo haría mejor". "He mejorado a lo largo de mis trabajos -dijo-, pero debo resignarme al nivel que tengo."

Con su habitual postura tímida y distante, Allen compareció en rueda de prensa en un hotel céntrico de la capital española, a donde llegó para promocionar su último film, "Celebrity".

El director se enfrenta también con su vejez, razón por la cual, según reconoció, no participó en su última producción, a diferencia de anteriores trabajos.

"Celebrity", presentada en el último Festival de Venecia, es una película cómica sobre el fenómeno de la fama en Estados Unidos, a partir de la historia de una pareja que se divorcia.

"El fenómeno de los personajes célebres pone sobre el tapete cuestiones morales. Por fuera son ricos y famosos, y por dentro están carcomidos por la culpa, como muchos escritores que hacen malos guiones para televisión, desaprovechando el talento a cambio de una recompensa no merecida", declaró Allen.

Lluvia de estrellas

El reparto de "Celebrity" está formado por Kenneth Branagh, Hank Azaria, Judy Davis, Leonardo DiCaprio, Melanie Griffith, Fanke Janssen, Michael Lerner, Joe Mantegna, Bebe Neuwirth, Winona Ryder y Charlize Theron.

Allen atribuyó a la "suerte" haber logrado mantener sus principios en su carrera: "Vivo en Nueva York, alejado de Hollywood. Cuando hice mis dos primeras películas, los grandes estudios pensaron: no vamos a interferir en su carrera, y fui muy afortunado".

A su juicio, "si te comportas como un artista, te tratan como tal. Así les pasa a Kubrick o a Bertolucci, que no se inmutan si sus films no tienen éxito".

No está preocupado por las "críticas puritanas" que pueda recibir "Celebrity" en Estados Unidos, por escenas como aquella en la que una profesional le enseña a una mujer católica cómo practicar sexo oral con una banana. "Cuando una película requiere escenas de sexo explícito, las hago", expresó.

Allen está muy agradecido a Europa, América del Sur y Japón, "porque aprecian más mis films que en Estados Unidos. Es un problema sin solución", dijo antes de afirmar que "soy muy norteamericano, nacido en Nueva York; me gustan Charles Chaplin, el béisbol y el basquet".

Ya concluyó el rodaje de su próxima película, protagonizada por Sean Penn y Uma Thurman y, cuando vuelva a los Estados Unidos, la montará: "Es la historia de un músico de jazz de los años 30, envuelto en un triángulo amoroso. Y es en colores", adelantó.

Dijo que en el futuro seguirá trabajando en blanco y negro, como en "Celebrity", ya que la fotografía de ese tipo es "de una belleza extraordinaria".

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